martes, 12 de noviembre de 2013

Caligrafía y diseño grafico: texturas graficas y ritmo

Betina Naab.Tiralíneas y pluma metálica sobre papel Canson


El séptimo principio en la caligrafía expresiva es la elaboración de texturas gráficas. En pintura las texturas se logran combinado colores y tonos. La textura agrega relieve, le da movimiento al color, evita la monotonía que a veces produce el utilizar los colores crudos, es decir, sin combinar.  

Las texturas graficas tienen otros principios. En primer lugar buscan resaltar los trazos, el ritmo, la composición. Reduciendo el espacio interior (contraformas) y los espacios interlineales, entreverando, superponiendo, poniendo en relación las letras o trazos que la componen, se obtiene unas estructuras tipo rizomático o tipo vitrales.  

En principio, la manera más fácil de elaborar texturas graficas es reducir el interlineado y poner con contacto las letras. En estos dos ejemplos de un taller JULIAN WATERS, se observa que las letras se han escrito una detrás de la otra sin espacios. 
Otra manera utilizar trazos gestuales superpuesto.. A partir de una letra legible, se pueden obtener trazos simples, ya se descomponiendo la letra o alargando partes de esta, sea el trazo ascendente o descendente, el cual al combinar con otras partes o letras, forma unas texturas graficas muy simples parecidas a los garabatos  como se observa en el siguiente ejemplo de un taller realizado por Yannick Durand.



El tercer procedimiento es producir texturas alternado características de las letras, esto es, grueso y delgado, recto y curvo. La alternancia de rasgos gráficos y la sobrescritura , produce estructuras rítmicas.  Como se observa en los siguientes ejemplos, la alternancia de una letra gruesa y delgada produce una secuencia grafica con una textura muy dinámica.  En el segundo ejemplo, la alternancia y gradación de alfabetos gruesos y delgados con poco espacio intelineal, tienen el mismo efecto: texturas graficas rítmicas.
Estos principios se aplican en las siguientes obras de  la calígrafa argentina  Betina Naab. En al primera, se elabora una textura de letras monoline en negro que se unen por las intersecciones formando un vitral. El mismo procedimiento con letras en blanco. Estas estructuras se han elaborado sobre un fondo de color texturizado con tonos tierra y calientes combinados con trazas negras. En la segunda obra, las letras se organizan en forma de listón conformando un perfil cerrado, además de tonos tierra y cálidos entre los espacios interletrales. Una excelente combinación de texturas pictóricas y gráficas.

Pluma metálica sobre bastidor.


Pluma experimental sobre bastidor


Fuente







 

 
 


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